Influencia de la violencia de género en los hij@s

24 noviembre 2008

INFLUENCIA DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN LOS HIJ@S

El maltrato ( físico y/o verbal) a la mujer es un fenómeno que se ha dado y se da en todas las culturas. Sin embargo, sigue siendo un fenómeno invisible y, sobre todo, minimizado.  La violencia de género es producto de la desigualdad profunda, mantenida y reforzada a través de los siglos entre hombres y mujeres, lo que da lugar a una estructura social basada en el sexismo, en el poder otorgado al hombre y en la desvalorización y sumisión de la mujer.

El proceso de socialización a través del cual las personas asumen reglas y normas de comportamiento, se produce fundamentalmente en dos ámbitos: la familia y la escuela. Desde la escuela, se asume la responsabilidad de que se debe educar, y no solo instruir, llevando a cabo una Educación en Valores que dé respuesta a los problemas sociales más acuciantes, como el de la violencia de género.

Hay que dar a conocer el fenómeno de violencia contra la mujer, haciendo hincapié en el maltrato ejercido por el hombre. Antes de pasar a la influencia de la violencia de género en l@s hij@s, quiero hacer hincapié en:

  • La violencia de género se da en todas las capas sociales y económicas, la diferencia está en el tipo de violencia y en las salidas a esta situación: las mujeres que pertenecen a capas sociales medias y altas no suelen denunciarlo para no hacerlo público, lo que afectaría de forma negativa a su estatus social.
  • No pensemos que los maltratadores solo son los que tienen problemas con las drogas o el alcohol.
  • Nadie tiene derecho a PEGAR, INSULTAR O AMENAZAR a otra persona, sea cual sea la excusa que se ponga para ello.

Debe ser muy difícil estar en el lugar de la víctima. ¿Por qué calla, lo oculta,disculpa al agresor, lo perdona y, además, se siente culpable de la situación?. La mujer que sigue con la situación de tolerancia, callando, evadiendo el maltrato, lo único que logrará es poner en RIESGO su integridad física y psíquica y la de l@s hij@s. Si sigue ocultando la realidad, mañana puede ser demasiado tarde.

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Una de las razones por las que la mujer sigue viviendo con el maltratador es, porque creee que si lo abandona sus hij@s sufrirán económica y emocionalmente. Pero, el ser testigos de violencia doméstica  tiene consecuencias más graves para el bienestar emocional y la personalidad de l@s hij@s, pues es probable que reproduzcan  esta situación cuando establezcan relaciones de pareja en la edad adulta, pues aprenden que la violencia es un medio para solucionar conflictos. Sin embargo, no todos los hombres que maltratan a su pareja han sido testigos  de violencia de género o han sido maltratados, ni tampoco todos los que han sido testigos de este tipo de violencia o maltratados son maltratadores.

Ante situaciones de violencia de género, lo mejor para el menor es alejarlo de ellas. Pues, la violencia se aprende, sobre todo, observando modelos significativos ( padres, hermanos…). El niño aprende a agredir y lo ve como una forma de defender sus derechos o solucionar conflictos. Otro efecto, es que adultos y adolescentes testigos de violencia, pueden llegar a justificar el maltrato de la madre, perpetuando así la violencia de género: culpar a la víctima-justificar al agresor.

Los efectos de la violencia en adolescentes, testigos u objeto de violencia doméstica pueden ser: refugiarse en las drogas y el alcohol, actividades delictivas, huidas del hogar, problemas de relación con su grupo de edad…  aunque no son conductas exclusivas de ésta. Tenemos que concienciarnos de que los abusos físicos y psicológicos afectan a la calidad de vida de las personas y, que además son un delito tipificado en el còdigo penal.

Es importante tocar este tema, pues es un tema real que pasa más de lo que imaginamos.

Por último, decirles a las mujeres: NUNCA ES TARDE, SIEMPRE SE ESTÁ A TIEMPO DE DECIR BASTA.

María del Carmen Blanco García
Alumna del Ciclo Formativo de Grado Superio de Educación Infantil a distancia.


La violencia de género

24 noviembre 2008

“LA VIOLENCIA DE GÉNERO” 

Los niños y niñas aprenden lo que viven. A veces, muchas personas adultas dicen como deberían comportarse niños y adolescentes, pero no dan ejemplo. Si queremos que aprendan a ser respetuosos y tolerantes con otros u otras ciudadan@s debemos enseñar de forma natural con nuestro propio ejemplo ante las situaciones. Porque lo fácil es llevarse bien con personas que piensa de igual modo que nosotr@s (pensamientos políticos, religiosos, etc), pero cuando pensamos de forma diferente actuamos con prejuicios. Hay que escuchar con atención a las otras personas, sin interrumpirles y se expresen con atención, ponerse en el lugar del otro para comprender sus emociones y necesidades. Estar siempre abiertos al diálogo y buscar puntos o aspectos en común. Todos somos importantes y cada uno ve la vida o los problemas desde su punto de vista. Conócete a tí mismo/a y después podrás comprender a los demás, respetando sus ideas, creencias, nivel económico o intelectual, porque nadie es perfecto y todos podemos fallar en algo, tenemos defectos y virtudes.

Papás y MamásEn el video sobre “PAPAS Y MAMAS” de 3 minutos podemos ver un claro ejemplo de que los maltratadores no nacen así, porque son producto de una mala educación, son el resultado del ejemplo que vivieron desde pequeños, son pequeños dictadores que no recibieron unas normas de referencia o convivencia por parte de la familia o tutores. Al carecer de puntos de referencia, se produce ansiedad e inseguridad y los maltratadores son egocéntricos, ya que piensan que son el centro del mundo y que todos los demás son sus esclavos para satisfacer todos sus deseos. No conocen la palabra “no” y son unos o unas consentid@s, entonces habrá situaciones en sus vidas en las cuales no conseguirán lo que quieren y se sentirán frustados. Mostrando esa frustación en forma de impaciencia y agresividad e incluso pueden llegar a ser unos inadaptados sociales. Hay que ayudar a las personas con amor y hacer lo mejor para ellos o ellas explicandole y enseñandoles a ser pacientes.

Desde nuestra familia, ya sean pocas personas la que la componen o muchas, comenzamos nuestro aprendizaje en sociedad y a relacionarnos con seres de diferente sexo. Todos tenemos derecho a las mismas oportunidades y al mismo trato de respeto, aunque nuestro aspecto exterior sea diferente: sexo, vestimenta, edad, creencias, etc…

En resumen, todos y todas tenemos más cosas en común de lo que pensamos. Dependemos los unos de los otr@s más de lo que imaginamos: todos somos como una ceĺula de un cuerpo que necesita de la otra parte para vivir. Todos tenemos nuestra función: la cabeza necesita del cuerpo, de las manos de los pies. Todo está unido y relacionado entre sí, ya que cada una parte es necesaria para la otra.

Manuel Luis Pérez Serralbo
Alumno del Ciclo Formativo de Grado Superior de Educación Infantil a Distancia.